Registro de máquinas y garantía por número de serie para fabricantes
Registrar cada máquina por su número de serie es asociar esa unidad concreta a su propietario, su fecha de venta y su distribuidor. Con ese dato el fabricante abre el despiece exacto de la versión, el manual que le corresponde, la garantía con sus fechas y los boletines de servicio que le afectan.
Actualizado el 18 de octubre de 2026
Por qué registrar cada máquina por número de serie
El modelo dice qué es la máquina; el número de serie dice cuál es. Dos unidades del mismo modelo pueden llevar piezas distintas por un cambio de proveedor a mitad de serie, una mejora o una versión para otro mercado. Mientras no sepas qué unidades hay en la calle, de qué versión y en manos de quién, la posventa trabaja a ciegas. El registro resuelve cuatro cosas:
- El recambio correcto a la primera. La referencia que monta esa unidad, no la de la familia.
- Una garantía sin discusiones. La fecha de venta y el distribuidor quedan registrados en el alta, no en un tique que se pierde.
- Los avisos a quien corresponde. Un boletín de servicio llega a las máquinas afectadas, no a toda la base de datos.
- Datos de posventa. Qué falla, en qué unidades y cuánto tiempo después de la venta.
El número suele estar ya en la placa. A partir del 14 de enero de 2027, el Reglamento (UE) 2023/1230 pide que cada máquina lleve el modelo, la serie o tipo, el año de fabricación y un número de lote o serie u otro elemento que permita identificarla (art. 10.5). Lo que falta en muchas empresas es conectar ese número con todo lo demás.
Cómo lo hacen las marcas: el patrón del registro de producto
Las marcas de herramienta y maquinaria que llevan años haciéndolo repiten, con variantes, los mismos cuatro elementos:
1
Registro del usuario final
Un formulario en la web de la marca con modelo, número de serie, fecha y lugar de compra, a menudo con una foto del tique. Algunas marcas lo premian con una garantía comercial más larga.
2
Portal de servicio para la red
Talleres y distribuidores entran con su acceso, dan de alta la máquina vendida, consultan despieces y tramitan garantías desde el mismo sitio.
3
Código en la máquina
La placa, o una etiqueta junto a ella, lleva un código QR que abre el registro con el número de serie ya puesto, sin teclearlo.
4
Expediente de la máquina
Cada unidad acumula su historia: venta, reclamaciones, reparaciones, boletines aplicados y mantenimiento.
Lo que suele fallar no es el formulario, sino lo que pasa después: el registro vive en una herramienta, el despiece en un PDF, el manual en otra web y las garantías en el correo. El número de serie existe, pero no abre nada.
Del número de serie a todo lo demás
Cuando el registro está conectado con el catálogo, el número de serie se convierte en la llave de la posventa:
- Despiece exacto. Con el número de serie se abre la versión de esa unidad, con los cambios de serie aplicados: la posición 7 es la referencia que monta, no la que llevaba el primer lote. Así funciona el despiece interactivo.
- Manual. Las instrucciones de ese modelo, en su idioma, a un toque desde el QR. Desde 2027, si las das en digital, el Reglamento de Máquinas pone condiciones: lo explicamos en instrucciones digitales y Reglamento 2023/1230.
- Garantía. Queda ligada a esa unidad y a su fecha de venta. La reclamación es guiada, con foto, para que llegue completa a la primera.
- Boletines de servicio. Los del modelo de esa máquina, sin buscarlos en una lista de correos antiguos.
En CoreVektor el alta se hace con un QR, la garantía es guiada con foto y el propietario tiene «Mi Máquina»: el historial, los avisos de mantenimiento y los boletines de su modelo. Para la red, las garantías, los boletines y los pedidos con la tarifa de cada cliente están en el portal B2B para distribuidores.
¿Quién registra: el distribuidor o el cliente final?
Las dos vías tienen ventajas. Esta es la comparación honesta:
| Registra el distribuidor | Registra el cliente con el QR | |
|---|---|---|
| Cuándo | En la entrega o en la puesta en marcha | Cuando quiere, desde el móvil |
| Calidad del dato | Alta: lo hace un profesional con la máquina delante | Depende del cliente; el QR evita teclear el número |
| Cobertura | Todas las máquinas que vende la red, si forma parte de la entrega | Solo las de los clientes que se molestan en registrarla |
| Qué gana el cliente | Nada visible, salvo que se lo expliquen | «Mi Máquina»: historial, avisos y boletines de su modelo |
En la práctica conviene combinar las dos: que el registro forme parte de la entrega en tu red y que el QR esté en la máquina para quien la compre de segunda mano o la registre más tarde. Pide lo mínimo y explica qué gana el propietario con el registro.
Datos para posventa: qué se rompe, dónde y cuándo
Con las máquinas registradas, cada reclamación y cada pedido de recambio se puede cruzar con el número de serie, la fecha de venta y la zona. Dos ejemplos de lo que aparece:
- Un problema de lote, no de diseño. Si las reclamaciones de una bomba se concentran entre unos números de serie concretos, lo más probable es que el problema esté en ese lote y no en todo el modelo.
- Un desgaste que no esperabas. Si una pieza de desgaste se pide mucho antes de lo previsto en una zona, quizá el uso allí es más duro y conviene revisar el plan de mantenimiento o el stock de esa red.
A eso, el panel de CoreVektor le suma lo que pasa en el catálogo de toda la red: qué se busca, qué se vende y qué falta, es decir, la demanda sin cubrir.
Y si vendes a consumidores en España, ten presente el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios: tres años desde la entrega para las faltas de conformidad de los bienes (art. 120), una garantía comercial que debe declarar que no afecta a esos derechos (art. 127) y la obligación del productor de garantizar servicio técnico y repuestos durante al menos diez años desde que el bien deja de fabricarse (art. 127 bis). Saber qué unidades hay en el mercado, y de qué versión, ayuda a cumplirlo.
¿Quieres verlo con tus modelos? Pide una demo y lo montamos sobre una máquina real de tu catálogo.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo ver la garantía?
Con el número de serie. Si la máquina está registrada, el fabricante o su distribuidor ven la fecha de venta y, con ella, si sigue en garantía; si no lo está, hace falta el justificante de compra. Para el fabricante, el registro evita que la garantía dependa de un tique que se pierde: en CoreVektor el alta se hace con un QR y la reclamación es guiada, con foto.
¿Dónde verificar el número de serie?
En la placa de características de la máquina, que suele estar en el chasis, en el bastidor o cerca del motor. También aparece en la factura, en el certificado de garantía y a veces en el embalaje. Para comprobar a qué versión corresponde o ver su historial, el sitio es el registro del fabricante: con el número de serie se abre la ficha de esa unidad concreta.
¿Es obligatorio registrar la máquina para tener garantía?
No para la garantía legal. Si el comprador es un consumidor en España, la ley fija tres años desde la entrega para las faltas de conformidad de los bienes, y la garantía comercial debe dejar claro que no afecta a esos derechos. Lo que sí puedes ligar al registro son las ventajas que ofreces tú: una garantía comercial más larga, avisos de mantenimiento o boletines.
¿Qué datos hay que pedir al registrar una máquina?
Lo mínimo: número de serie, modelo, fecha de venta o de puesta en marcha, distribuidor que la vendió y un contacto del propietario. Con eso ya se sabe cuándo empieza la garantía, se abre el despiece correcto y se pueden enviar los boletines. Cada campo de más reduce el número de registros: si no vas a usar un dato, no lo pidas.
¿Sirve el registro para enviar boletines de servicio?
Sí, y es una de sus mejores razones. Sin registro, un boletín se envía a toda la red y cada uno decide si le afecta. Con las máquinas registradas, llega a quien tiene ese modelo. En CoreVektor el propietario lo ve en «Mi Máquina», junto con el historial y los avisos de mantenimiento de su máquina.
¿Puede registrar la máquina el distribuidor en lugar del cliente?
Sí, y suele dar mejores datos, porque lo hace un profesional con la máquina delante, en la entrega o en la puesta en marcha. El cliente final puede registrarla después escaneando el QR. Lo que conviene evitar es depender solo del cliente: muchos no registran nunca, y esas máquinas desaparecen de tu posventa.